"Akwid" convierte en cuento de hadas el orgullo de ser hispano
EFE
Octubre 5, 2005
En un callejón a oscuras, el aspecto de Sergio y Francisco Gómez harÃa a cualquiera cruzar de acera pero en el escenario el dúo "Akwid" son un pedazo de pan capaces de cantar a ritmo de cuento de hadas el orgullo de ser hispano.
"Nosotros hacemos esto para divertirnos", afirma Sergio, el mayor de los dos hermanos y el más parlanchÃn.
Hay humor en sus palabras lo mismo que en su música a pesar de que las camisetas siete tallas más grandes, los cadenones y las cabezas rapadas les sigan dando ese aspecto de "cholos" de barrio. publicidad
Pero las apariencias engañan y bajo esos pantalones caÃdos que muestran su ropa interior está uno de los dúos de la música urbana latina más popular del momento, ejemplos de música bilingüe, bicultural y fusión de lo que oyeron desde niños.
Como explica Sergio, su sonido sale de sus juegos caseros, donde no les daba vergüenza esta mezcla de hip-hop y bandas mexicanas.
El sonido que llevó a la desesperación a los más mayores de la familia Gómez se tornó en la melodÃa del dinero cuando se animaron a combinar comercialmente este juego juvenil.
Es una especie de "reggaeton" pero a la mexicana, producto de escuchar en la misma sentada a Snoop Dogg y Los Tigres del Norte.
"Casi nacemos a la vez en distintas costas. Para ellos es más caribeño y para nosotros es la mezcla del hip-hop de la calle con el regional mexicano", explica Sergio mientras Francisco asiente.
Todo ello en español porque si como cualquier otro joven estadounidense los comienzos musicales de "Akwid" fueron en inglés, su madurez mental y musical les hizo ver que el castellano era su idioma natural.
"La comunidad nos enseñó que era malo hablar español, que no te iban a aceptar, pero cuando creces se te quita la vergüenza", añade Sergio.
Estas al menos son sus experiencias, las que narran de la manera más cruda en su nuevo álbum utilizando el formato de un cuento de hadas, incluida la voz algo cursi que pauta los capÃtulos de la narración musical.
Una historia autobiográfica de "Akwid" o de cualquier otro joven de origen mexicano criado en Los Angeles y donde el primer tema, "Sentir la vida", es casi una declaración de principios de lo que es ser hispano en este paÃs.
Pero siempre con humor. De ahà el tÃtulo, "Los aguacates de Jiquilpan".
"Aguacates porque es lo que muchos acaban entendiendo por "Akwid", explican entre risas su extraño nombre fusión de "Ak y Wikid", sus motes de cuando eran "DJ's" (pinchadiscos).
De Jilquilpan porque es la pequeña ciudad de Michoacán donde nacieron.
"Escribimos de lo que sabemos", resume esta vez Francisco.
Si en Estados Unidos ya está confirmada su valÃa, al otro lado de la frontera, en México, su aceptación es aún más grande.
"Nos sorprendió cien por cien porque no cambiamos nada", añade Sergio con una pizca de orgullo ante el reconocimiento del público mexicano, considerado "muy duro" con lo que viene del norte.
Y ahora, la conquista del oriente. Porque Sergio y Francisco comienzan su primera gira por Japón donde no tienen ni idea de lo que les espera.
"Haremos lo mismo que siempre. Esos somos nosotros. Y en español, claro. Pero por lo visto les encanta el "hip-hop" en español", afirma Sergio sin dejar de sorprenderse ante su nuevo público.